Coco Gauff, una de las figuras más influyentes del tenis mundial, volvió a manifestar públicamente su postura contra la represión y la injusticia social en Estados Unidos, reafirmando su compromiso con los derechos civiles y la libertad de expresión.
Gauff, campeona del Abierto de Estados Unidos y referente de una nueva generación de atletas comprometidos, ha utilizado en diversas ocasiones su plataforma para denunciar situaciones de violencia institucional y desigualdad racial. Desde sus primeras intervenciones públicas —cuando aún era adolescente— dejó claro que su éxito deportivo no la alejaría de los problemas que afectan a su comunidad.
“Como atleta y como persona joven negra en este país, siento la responsabilidad de hablar”, ha señalado en declaraciones anteriores, subrayando que el silencio no es una opción frente a la injusticia. Activismo más allá de la cancha
La jugadora no es nueva en el activismo. En 2020, durante las protestas por la muerte de George Floyd, Gauff participó en manifestaciones pacíficas y pidió reformas estructurales para combatir el racismo sistémico. Desde entonces, ha insistido en la importancia del voto, la participación cívica y la defensa de los derechos constitucionales.
Su postura se enmarca en una tradición de deportistas estadounidenses que han usado su visibilidad para impulsar cambios sociales, como Colin Kaepernick y Muhammad Ali, quienes también enfrentaron críticas por posicionarse políticamente. Reacciones divididas
Las declaraciones de Gauff han generado reacciones encontradas. Mientras organizaciones de derechos civiles y amplios sectores juveniles celebran su valentía, voces más conservadoras consideran que los atletas deberían mantenerse al margen de la política.
Sin embargo, la tenista ha reiterado que el deporte y la conciencia social no son excluyentes. “Ser atleta no significa dejar de ser ciudadana”, ha expresado en distintas entrevistas.















