5.4 C
Chihuahua
domingo, febrero 22, 2026

La lucha por encontrarlos

0
96

La crisis forense y desapariciones que enfrenta México, con 72 mil restos humanos sin identificar y más de 127 mil personas no localizadas, comienza a despertar iniciativas ciudadanas de mayor envergadura que se suman a los esfuerzos de familiares y grupos de búsqueda en donde los gobiernos, de todos los colores políticos, han fracasado.

En Veracruz -uno de los cinco estados que de acuerdo con el informe 2025 del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia concentran el 48% de las desapariciones a nivel nacional- 62 jóvenes se especializan en la Universidad Veracruzana en técnicas para apoyar en la identificación de cuerpos.

Desde febrero pasado, los alumnos y las alumnas cursan especialidades de posgrado en Gestión de la Identificación Humana; Odontología Forense con fines de Identificación Humana; Perspectiva Psicosocial en Atención a Víctimas de Desaparición de Personas; Antropología Física Forense, y Arqueología Forense.

TE RECOMENDAMOS:

Rozones

Cuando la UV puso en marcha este plan académico contó con el respaldo de la Cruz Roja Internacional y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Pero, veamos un poco más allá: esta decisión de una de las instituciones educativas más prestigiadas del país refleja una preocupación real ante la ineficacia gubernamental.

Por sí sólo, Veracruz es un foco rojo en materia de desaparición de personas, pues de acuerdo con el citado Informe Anual 2025 -donde participan defensores incuestionables- junto con Jalisco, Tamaulipas, Estado de México y Nuevo León concentran 44.3% de las desapariciones registradas en el país, el Informe de la misma organización reporta que en 2024 representaban 48% del total, casi la mitad.

Otras entidades como Tabasco, siempre de acuerdo con la misma fuente, tuvieron en 2025 un crecimiento de 87% en el numero de desapariciones respecto a los reportado en el mismo periodo de 2024. En contraste, Yucatán -también gobernado por Morena es la única entidad que tuvo una disminución de 5% respecto al periodo del año pasado.

Y hay un dato que duele, o al menos que debería de dolernos como sociedad. En 2023, 2024 y 2025, las personas que desaparecieron fueron principalmente jóvenes de entre 25 y 29 años, les siguieron los de 20 a 24 años, luego los de 30 a 34 y después los de 15 a 19. Caray, quienes desaparecen en un país con tanta violencia son nuestros jóvenes.

De ese es el tamaño de la crisis. No es lugar común decir que cada una de esas 127 mil personas -principalmente aquellos que se encuentran en una de las etapas productivas más importantes de su vida- son una tragedia y no deberían ser sólo estadísticas… los que aún no encontramos reflejan que estamos frente a una catástrofe que muchos han normalizado.

Pero no ha sido así en la Universidad Veracruzana. Ahí han entendido que este es un problema serio, para su Estado y para el país y han optado por la educación como vía para contribuir desde la academia al esfuerzo de la atención de esta crisis que conforme pasan los días se vuelve más aterradora.

Además, esta iniciativa de la UV refleja tanto como que el tema de las desapariciones -en donde la Comisión Nacional de Búsqueda ha matizado el número total llevando el registro a partir de 1952, reportando 133 mil 175 personas hasta ayer, pero que no destaca que el 90% de desaparecidos son del año 2000 a 2025- no tendrá una solución inmediata.

Y el Programa Universitario para la Atención de Problemáticas de Desaparición de Personas e Identificación Humana de la Universidad Veracruzana está ahí, formando especialistas. Y si, aunque pareciera que no hace mucho sentido, tiene que ver con la atención a los derechos humanos: encontrar para, después, lograr justicia.

Así, los jóvenes México, que son los más afectados por las violencias, la tienen cuesta arriba: inseguridad, falta de oportunidades de desarrollo personal, de empleo y vivienda digna, de educación, de servicios de salud, de seguridad, y son quienes corren mas riesgo de desaparecer por la fuerza.

Y mientras los gobiernos, de todos los partidos, normalizan la desaparición la academia, la Universidad veracruzana como pionera, busca enfrentar un escenario para dar paz a quienes hoy siguen buscando.

RADAR

POR CIERTO. Desde tierras veracruzanas nos comentan que conforme pasan los meses el gobierno de Rocío Nahle evidencia una inmovilidad brutal que se desprende -nos dicen- de la decisión de la propia morenista, nacida en Río Grande, Zacatecas, de querer mantener un control total sobre todo el aparato de gobierno. Así no funcionan las cosas. Pfff.