El tono internacional del complot en marcha es Abraham Mendieta, un activista de la izquierda radical formado en Podemos, partido extremista creado por Pablo Iglesias, una década atrás. En los populistas más radicales de España aprendió las bases de la comunicación política y la diatriba como instrumento de acción política. Confrontado con sus camaradas españoles, probó suerte en México presentándose como politólogo y experto en redes. Quienes lo conocen aseguran que es un hombre inteligente, buen estratega, polemista con tintes de charlatán y merolico que maneja bien el micrófono. Debe serlo, acá supo encaramarse muy pronto hasta lo niveles más altos de Morena y el Senado, vendiéndose como “el terror de los panistas”.
Conoció a la hoy senadora Chávez cuando ella cargaba la bolsa de Bertha Caraveo, quien tuvo la mala fortuna de contratar a Mendieta para su equipo personal. Ambos hicieron equipo de inmediato, traicionando a la senadora que los empleó. Al verse defraudada por la confianza que depositó en ellos, por su ambición incontenida y malas formas, los despidió al mismo tiempo. Después llegó Adán Augusto y lo demás es historia; senador y activista moldearon a la joven provinciana, la sometieron a cursos intensivos en narrativa y debate, la colmaron de recursos económicos que aparecen milagrosamente sabe de dónde y le manejaron por nota sus redes.
Chávez y su asesor se han manejado como novios o así los han identificado mediáticamente. Da lo mismo, igual que las versiones con Adán Augusto tampoco importan, son adultos y ellos sabrán. Lo importante es la intriga contra Chihuahua, tarea en la que trabajan mañana tarde y noche.
En todo complot existen traidores internos, mentes pequeñas movidas por intereses personales usualmente mezquinos. Ese papel lo desempeña, entusiasta, Javier Corral, el peor gobernador que haya tenido Chihuahua. Ni siquiera tuvieron que buscarlo, voluntarista, él mismo se ofreció de palero, aplaudidor acomedido. No es que lo necesiten, lo usan de voz secundaria para fortalecer la narrativa golpista de la senadora, aprovechando su histrionismo y los rencores que consumen sus entrañas.
Corral y una parte de las vestales, empezando por la que radica en Barcelona, son los únicos chihuahuenses adheridos a la conjura contra Chihuahua. Aparte de ese minúsculo grupo de siniestros que destrozaron Chihuahua cuando estuvieron al mando, nadie más acompaña en su proyecto de asalto a la senadora. Pero a escala nacional es, mejor dicho era pues está desmoronándose, un grupo macizo. Entre ellos cuente a lo peor del régimen: Rubén Rocha, Salgado Macedonio, Layda Sansores, Armenta, Noroña y otros impresentables. Lo peor del populismo, ¿cómo se verían de visitantes asiduos en la entidad, asesores informales de la hipotética gobernadora?.
Entonces tenemos a un activista español de la izquierda radical que se hace pasar (o es) por novio de Andrea Chávez, experto en estrategias de golpeteo y polarización, otro de los muchos engreídos mentecatos que se asumen moral e intelectualmente superiores; A un exgobernador holgazán saturado en sus lixiviados de rencor, babeante por encarcelar, otra vez, a César Duarte e imputar a la gobernadora Campos, un prófugo del ser chihuahuita que abandonó sus deberes con la entidad por estar concentrado en afanes de venganza personal. Y tras ellos una pandilla de rufianes inescrupulosos que se han enriquecido a su paso por gobiernos de diferentes signos, a quienes sus propios compañeros de partido han señalado como mafiosos. ¿Que podría salir mal con ellos gobernando? Vaya tomando nota.
No son observaciones a la ligera o motivadas en posiciones ideológicas, su cinismo los exhibe. En noviembre del 2022, siendo secretario de gobernación, Adán Augusto hizo una visita a la gobernadora Campos, en Palacio estatal. En ese momento se comentaba en medios diversos adeudos de la Federación al gobierno estatal y los reporteros cuestionaron al secretario, preguntando si cumplirían con la entrega del dinero faltante, creo que cien millones de pesos.
La respuesta lo define, haciéndose el gracioso sacó su cartera y dijo “a ver si me alcanza, por que mire, aquí traigo dos mil pesos”, mostrando una tarjeta del Santo Niño de Atocha que le regaló Monreal. Burlarse de Chihuahua y del gobierno fue su respuesta a una pregunta sería. ¿Quién estaba a sus espaldas para celebrar al graciosito?. Exacto, Andrea Chávez. Vean los videos.
Esos son los pillos y cínicos que han urdido un plan a espaldas de los chihuahuenses sin otro fin que acomodarse en el gobierno estatal, disponer a sus anchas del presupuesto y saquearlo a manos llenas. Lo dijo Javier May el año pasado: “dañaron mucho a Tabasco”, si causaron gran daño al estado donde nacieron, donde crecieron sus hijos, donde fueron a la escuela e iban a misa los domingos, donde recibieron las mayores oportunidades políticas y empresariales, imagine lo que harían teniendo el gobierno de un estado que conocieron hasta relacionarse con la joven juarense.
Hemos vivido episodios infames en el pasado, pero lo que imagino con los complotistas gobernando Chihuahua no tiene antecedente, sería de otro nivel. Y ultimadamente, en el peor de los casos, si nos van a saquear como nos han saqueado antes, al menos que sean chihuahuenses. A los tabasqueños este régimen de mentiras y corrupción les ha dado a manos llenas, con Dos Bocas hubiesen tenido hasta saciarse, pero como dice su tlatoani; no tienen llenadera.
Con esta entrega me despido hasta volver de vacaciones, el primer lunes de agosto si Dios me permite.















