El copropietario del Manchester United, Sir Jim Ratcliffe, evitó una sanción formal por parte de la Football Association (FA) tras la polémica generada por una entrevista en la que afirmó que el Reino Unido había sido «colonizado por inmigrantes». La FA, que examinó si los comentarios habían desacreditado al futbol inglés, decidió no presentar cargos, optando únicamente por emitirle un recordatorio de sus responsabilidades como participante en el futbol inglés durante sus apariciones en medios.
A pesar de la decisión de no tomar «ninguna medida adicional», la controversia en torno a las declaraciones de Ratcliffe fue mayúscula. Sus comentarios fueron ampliamente condenados tanto en el ámbito político como en el deportivo, incluyendo al Primer Ministro, Sir Keir Starmer, y a los principales grupos de seguidores del propio Manchester United.
Ante el aluvión de críticas, Ratcliffe ofreció una disculpa y el equipo de Old Trafford emitió su propio comunicado, en el que destacó las iniciativas de inclusión en las que participa de manera muy activa.
Sin embargo, la resolución de la FA ha provocado la decepción de organizaciones clave en la lucha contra la discriminación y el racismo, males que siguen permeado en la sociedad británica y en la europea. La organización benéfica contra la discriminación en el futbol, Kick It Out, expresó su «decepción» por que Ratcliffe no haya recibido una sanción más severa.
En su crítica, Kick It Out argumentó que, «al hablar en cualquier capacidad, [Ratcliffe] sigue siendo un representante y copropietario del Manchester United, que tiene un seguimiento global». Además, acusó al directivo de haber introducido el tema de forma espontánea en una entrevista televisiva, usando lenguaje «divisivo» y «hechos inexactos», y de esta manera, arrastrando al cuadro de los Red Devils a la controversia.















