Desde que el destino alcanzó a la senadora Chávez, víctima colateral de Adán Augusto López, sospechoso de mantener relaciones estrechas con el grupo criminal conocido como La Barredora, el mundillo de la política doméstica entró en una especie de calma. Si acaso la interrumpe ocasionalmente Cruz Pérez Cuéllar, en su tarea obsesiva por levantar cascajo pensando que así fortalece su aspiración al gobierno estatal. El remanso permite apreciar más el activismo político de los tres exgobernadores presentables: Fernando Baeza, Patricio Martínez y Reyes Baeza. Es el regreso de los brujos, me dijo un amigo intentando encontrar sentido al “por qué y para qué” de sus esporádicas apariciones en diversos municipios de la entidad. Han estado en Cuauhtémoc, Delicias, Camargo, Parral, la más reciente en Juárez y supongo que su caravana antipopulista y ciudadana vendrá pronto a Chihuahua.
Se han ganado mi respeto, acepto. Sobrará quienes hagan observaciones negativas de sus administraciones y de su vida pública, nunca faltan, pero los tres dejaron constancia de oficio, eficiencia ejecutiva y compromiso con Chihuahua, de modo que hoy pueden ir por las calles de nuestras ciudades sin agachar la cabeza. Su presencia en la política local tiene valor, sobre todo si vemos a los otros exgobernadores: César Duarte con el ridículo de los bailes, tomándose fotos con perfiles muy menores y pagando por que lo renten; Javier Corral destilando lixiviados de odio, en activo complot contra Chihuahua y retorcido de ira contra Duarte; Francisco Barrio escondido sabe Dios dónde, mezquino con su tiempo y regateando su compromiso con la sociedad. Se agradece que los tres aporten su tiempo, máxime si tienen resuelta su vida y perdidas las esperanzas de nuevos cargos públicos.
Su discurso ha sido el sentido de identidad chihuahuense, con explícito énfasis contra el populismo demagogo camino a convertirse en dictadura y la idea de una participación ciudadana comprometida con la democracia y las libertades. Y si, son lagartijas muy apedreadas, no andan de acá para allá chupándose el dedo, su pretensión es incidir en las próximas decisiones políticas, especialmente la designación del candidato a gobernador. Su forma de hacerlo es generar consenso social para elecciones primarias, abiertas a toda la comunidad, que permitan la participación de todos los legítimos interesados, por encima de partidos políticos. No advierto que traigan candidato y supongo que no lo traen, lo suyo es generar un movimiento social capaz de frenar en Chihuahua el impulso populista que destruye al país.
En ese propósito fundamental, existe comunión de acuerdos con empresarios prominentes, liderazgos sociales, políticos en activo y en la renata. Su lógica es pertinente y de sentido común, no necesitamos detallados análisis políticos para concluir que, si queremos frenar al populismo en Chihuahua, los partidos políticos son necesarios pero insuficientes. El PRI quedó reducido a nanopartido de pequeñas rentas administradas por un vulgar y corrupto altanero, Alito Moreno. Movimiento Ciudadano ha demostrado, consistentemente, ser partido palero del régimen y en el caso particular de Chihuahua, la franquicia en manos de un siniestro personaje sin convicciones políticas, sociales o ideológicas. El PAN, como verdadera oposición partidista, queda corto por si sólo, está demostrado en las urnas, es piso no techo.
La única alternativa real que tiene la oposición, entendida como el conjunto de voluntades partidistas, empresariales, sociales, religiosas, académicas, profesionistas preocupadas por el rumbo que toma el país, es unir esfuerzos en torno a un sólido proyecto capaz de ilusionar a los chihuahuenses con frenar al ogro. ¿Utopía, buenas intenciones?. Puede, la mezquindad política y los intereses personales o de grupo suelen frustrar opciones viables, ha sucedido en otros momentos. Lo vimos cuando los dirigentes de partido abandonaron a Xóchitl, lo hemos visto en las elecciones estatales donde los gobernadores arrearon banderas dejando que los candidatos populistas se sirvan con la cuchara grande, frente a urnas desguarecidas.
Por eso guardo respeto a los tres exgobernadores, fuera del gobierno y los partidos, son las voces más representativas de Chihuahua contra el autoritarismo y en pro de la unidad ciudadana que permita detenerlo. Junto con ellos está, como dije, una parte importante de los empresarios y, sin mostrarse todavía, no tengo dudas de que miles y miles de chihuahuenses libres. Un punto a favor de la unidad ciudadana, es que la gobernadora Maru Campos y panistas prominentes también están convencidos de hacer sinergia preservando a Chihuahua de la influencia populista. Si el natural liderazgo de la gobernadora y el PAN como mayor (o único) partido de oposición consiguen encontrarse con otros liderazgos políticos y sociales, no hay capacidad de acarreo y manipulación del voto que alcance para derrotarlos.
Los gobernadores son un factor, lo importante es ir sumando nuevas voluntades al compromiso por Chihuahua. Esto apenas empieza, veremos como avanza, por lo pronto los tres andan sintiéndose como en sus mejores días, en Juárez se tomaron la foto rodilla en tierra.
Rompeolas
En el Tribunal Electoral de la cuatroté todo se vale, los tres magistrados al servicio del régimen abrieron la puerta para que cualquier chanchullo, por obvio, burdo, generalizado y cínico que sea, lo ignoren como elemento de nulidad electoral. Toda acción fraudulenta es permitida, siempre que favorezca a los intereses del populismo destructor. Asquerosos los acordeones que definieron la elección de ministros, magistrados y jueces y sin embargo tres de cinco magistrados los consideraron insustanciales, reconocen su existencia (poco les faltó para negarlos) ¡pero en su concepto no definieron el rumbo de la elección!. Hijos de su chingada madre, para los tres magistrados abyectos fue una elección ejemplar. Si hacen eso con las leyes electorales vigentes, imagine lo qué harán con la ley reformada cuando estén en juego gubernaturas y la mayoría en Cámara de diputados. La única forma de sacarlos es denunciando, reiteradamente y por todo medio posible, su desgobierno, corrupción, cinismo y apetitos totalitarios y realizando masivas movilizaciones sociales en todo el país. O despierta la sociedad pronto, o sufriremos una pesadilla contada en décadas.















