En un discurso con tono de homilía protestante lleno de lugares comunes y frases huecas, Luisa María Alcalde anunció entusiasmada un acuerdo alcanzado con sus partidos satélites, Verde y PT. ¿Que acordaron? Por lo que dijo Alcalde “ir más fuertes y unidos que nunca” y estar unidos en torno a la primera Presidente de México, la más votada en la historia. Es decir nada, lo que hicieron fue tomarse de las manos decir que van aliados en las 17 gubernaturas y son imparables. Escenografía insustancial.
Lo hicieron así por que, ha trascendido, Morena habría aceptado entregar al Verde las candidaturas a los gobiernos de Tamaulipas, Nuevo León, Quintana Roo y dejarlo conservar la de San Luis Potosí y al PT las de Baja California Sur y Zacatecas. Lagartones como Alberto Anaya, accionista mayoritario del PT, y Jorge Emilio González, dueño absoluto del Verde, saben que las promesas en política son como deudas en el hielo. Sólo estarán satisfechos cuando les cumplan.
El problema es que Morena necesita sus votos para la contrarreforma electoral impulsada por la Presidenta Sheinbaum, envuelta en regalo para el expresidente escondido en Palenque. Ahí es donde está el punto, si los dirigentes del Verde aceptaron tomarse la foto luego de haber mostrado los dientes, con Oaxaca como caso extremo, es por que hay un principio de acuerdo que los deja satisfechos. Es el pacto de los mercaderes, negociar con esos partidos es hablar de dinero contante y sonante. Pronto sabremos exactamente en cuanto cotizó Morena al Verde y al PT.
En este acuerdo de palabra prendido con alfileres vemos, además del aspecto mercantislita, un cambio sustancial entre el Morena de cuando gobernaba López Obrador y el Morena de hoy. En el sexenio pasado era inimaginable que un socio hiciese resistencia a las instrucciones dictadas desde la tribuna matutina de Palacio, de insubordinarse lo desterraban del paraíso declarándolo traidor a la Patria; en el presente los enanos les han crecido, ahora se atreven a chantajear exigiendo rebanadas de pastel más generosas.
Morena está siendo víctima de sus propios excesos y ambiciones, con tal de construir mayorías que le permitan monopolizar la política nacional dejó crecer a sus aliados, sin darse cuenta que los alimentaba incubando el nido de la serpiente. Ahora es víctima de esas pequeñas y mezquinas tiranías nutridas por los votos de López Obrador y la pasada elección de Estado que empoderó a Sheinbaum. Están como el PAN con el PRI, ven los resultados electorales y sobrevaloran su importancia, siendo que sus votos son transfundidos por la inercia electoral del partido dominante.
En concreto, sus nuevos aliados chantajistas arrebataron la hegemonía política del partido oficial. Ya no pueden decir que gobiernan solos, ahora están obligados a negociar con los pequeños que ellos mismos hicieron crecer. Es un retroceso político, la historia de esos dos partidos es que se avienen al mejor postor; al PT lo fundó Salinas para restar votos a Cárdenas; el Verde se fortaleció aliado con el PAN, después entregó su amor al PRI, ahora está con Morera, ¿donde estarán mañana?.
Rompeolas
Gilberto Loya está confundido, se convenció a sí mismo o se dejó convencer de que terminando la Torre Centinela toma ventaja en sus aspiraciones por la gubernatura. No entiende que ese proyecto es su principal lastre, el mayor impedimento para concretar sus aspiraciones que, por lo mismo, son francamente ridículas. Los problemas que está dejando Loya son de los que trascienden sexenios, será perseguido durante años por los fantasmas de hoy. ¿Es tan difícil entender eso?. Por lo visto en él, sí.
……………….
Parece que estamos de vuelta en los tiempos de la puerta giratoria que hizo crisis entre Fito Acosta como presidente del Tribunal y Paty González cuando era procuradora, en los tiempos de Reyes Baeza. No es válido que los jueces se pongan garantistas en extremo y menos que organicen manifestaciones exigiendo una independencia que nadie les ha negado; como tampoco que los ministeriales sea omisos con reconocidos criminales, despertando sospechas de colusión. El tema del asesino suelto por la juez de control debe ser tomado muy en cuenta, son los primeros ejemplos de que la seguridad podría descomponerse tocando niveles de autoridad antes inalcanzados.
……………….
Al PAN le vendría bien concentrarse más en asuntos de tierra, construyendo una estructura electoral eficiente y probada para estar lista en elecciones del 2027, que alimentar la estridencia mediática. Cierto, las redes y los medios importan, pero son superficiales con relación el verdadero trabajo de campo. ¿Lo están haciendo? Parece que no. Si no aprenden de la derrota en las elecciones pasadas cuando abandonaron las casillas, están condenados a sufrir otra y quizás mayor, el oficialismo si está depurando sus cochupos y triquiñuelas electorales.















